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jueves, 16 de enero de 2014

Breaking Bad

Por Juan Wills Entrada No. 45 Año No. 5

Una serie de narcotráfico que reconoce realidades distintas al estereotipo usual


No soy un gran aficionado a las series de televisión porque por lo general tienen tramas relativamente predecibles, se alargan indebidamente en su número de capítulos y generan la sensación de hacerle perder tiempo al espectador dado que podría estar realizando en esos minutos algo más productivo. 
Actores de Breaking Bad


Como lo dijo mejor Estanislao Zuleta, ese gran pensador colombiano autodidacta y sabio de múltiples disciplinas:
“Muy pocas veces he mirado la televisión y ello se debe a la repugnancia que me produce. Veo allí el chantaje afectivo que consiste en hacerle creer a los niños que los padres que los aman son padres compradores, y si no compran los artículos anunciados, es más bien por falta de afecto que de dinero. Algunas veces he visto parte de las telenovelas que son exactamente lo contrario al arte. Allí están claramente definidos los malos y los buenos; allí se trata de tomar partido, allí no se trata nunca de pensar en la complejidad de la vida humana… un programa que pueda ser pensado, sopesado en relación a los intereses y los ideales, ha tendido solamente a promover imágenes. ¿Vender es la esencia de la vida?

martes, 7 de enero de 2014

¿Por qué uso aún mi flecha?

Por Juan Wills Entrada No. 44 Año No. 5

El problema es no poderse desconectar del "smartphone"



Muchos me preguntan: ¿por qué siendo tan entusiasta con las nuevas tecnologías de información, en ser el primero o uno de los primeros en utilizarlas y en promoverlas, aún utilizo mi teléfono “flecha” sin siquiera dar indicios de cambiarlo?

Quisiera compartir las razones - ¿extrañas?- que por varios años han acompañado esta decisión sin dejarme vencer por la presión social, la publicidad de las multinacionales o las ganas de tenerla.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Lecturas para fin de año




Por Juan Wills Entrada No. 43 Año No. 4

Tres libros

'Reading a Book' photo (c) 2012, CollegeDegrees360 - license: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/ Tres libros, que bien vale la pena su lectura; de autores colombianos, con referencia a situaciones locales, duras y sensibles, delicadas y muy bien escritas, pero que de todas maneras reflejan de alguna manera muchas de las vivencias de nuestro continente latinoamericano y que por algo nos hacen tan solidarios y cercanos:

lunes, 6 de julio de 2009

¿Se acaba la ortografía?


Ojo, no deje de leer
Cargado originalmente por LuisCarlos Díaz
Entrada No. 18 Año No. 2
En días pasados me encontré un artículo interesante sobre tecnologías de información pero desistí de su lectura al divisar en la tercera palabra de su segunda línea un increíble error (¿horror?) de ortografía que me frustró de manera inmediata el rato de solaz que le había destinado. ¡Una falla en la escritura correcta de una palabra es para mí como encontrar un pelo en la sopa, un manchón en el trabajo final, una equivocación en la suma, es decir, una falta de respeto! Ocasionalmente se comete alguna, inclusive el mismo computador la ayuda a generar y se está dispuesto a aceptarla, pero es incomprensible lo genérico que este problema se ha vuelto. Lo común es cometerla, hacerlo bien es la excepción……….

domingo, 5 de abril de 2009

La Catástrofe del chocolate


Moonstruck chocolates
Cargado originalmente por eszter
Creado por Juan Manuel Wills Entrada No. 11 Año No.2

En mi infancia mi padre me inició en una senda de adicción al chocolate al comprarme en el primer matiné (palabra desconocida para la juventud de hoy en día) al que me llevó, en el teatro Olimpia, para ver la Vuelta al Mundo en Ochenta días, basada en la novela del mismo nombre de Julio Verne, escritor futurista, nacido en Nantes y fallecido en Amiens en 1905 y actuada por Cantinflas como Passepartout, un Bon fruit (o Bonfrit), una barra con caramelo, exquisita y novedosa, que duraba en la boca toda una vida y que además contribuía de manera positiva a las visitas al dentista dado que por lo general quedaban remanentes de pequeñas partículas en los molares, imposibles de sacar o eliminar de manera normal-

martes, 24 de marzo de 2009

Se murió Virgin Records

Creado Por Juan Manuel Wills



En días pasados un buen amigo me comentó que había recibido con dolor la noticia según información, traída de primera mano por su hermana recién desembarcada de Nueva York, que Virgin Records de Times Square estaba en proceso de cierre y como cualquier bazar de colegio, rematando todos sus haberes incluidos los estantes, gabinetes, seguramente las sillas de sus teatros de cine y me imagino que también las camisetas de promoción, la maquinaria para elaborar el capuchino que degustábamos de su bar y hasta sus vendedores. Virgin, el gran almacén, ejemplo de emprendimiento e innovación, ubicado en pleno corazón de Manhattan, frente al Marriott Marquis, cerca al expendio de boletas para los shows de Broadway, iluminado por los grandes avisos de Coca Cola, Kodak y otros mas y los noticieros digitales de ese mágico sector. Me negué a creerlo pero con una simple consulta al Google, el sabelotodo de lo que pasa en el mundo en forma instantánea, la confirmé. Inmediatamente se me vinieron a la mente numerosos recuerdos sobre la experiencia personal que viví en los últimos quince o mas años con esta maravillosa supertienda.

sábado, 7 de febrero de 2009

Mi Libreta de Apuntes

Creado por Juan Manuel Wills


Desde hace un tiempo me he propuesto incluir en una libreta de apuntes, reflexiones, comentarios, frases y poesías de grandes pensadores, encontradas en libros, revistas, periódicos o el Internet y que de alguna manera me han impactado en su momento o permitido meditar sobre tantas cosas que a veces por la costumbre y el trajinar diario dejamos de un lado. Espero en el transcurso de las próximas notas de este blog insertar algunas de ellas para compartirlas y motivar la generación de consideraciones y comentarios al respecto.

martes, 2 de septiembre de 2008

Actos de Dios

ACTOS DE DIOS
David Graham




En Agosto del 2003 llevé a mi hijo a St. Tropez en el Sur de Francia para pasar el puente de la fiesta bancaria. Después de almuerzo salimos a nadar y participamos en un par de carreras, que él ganó. Mientras me iba a cambiar, lo observé flotando en el mar al lado del muelle. Recuerdo haber pensado que estaba molestando, tratando de ver por cuanto tiempo podía aguantar su respiración. Los eventos posteriores se representan permanentemente en mi mente, de manera repetida y en cámara lenta: darme cuenta que estaba en problemas, alcanzarlo, la vista vacía en sus ojos, su cabeza reclinada, gritando por ayuda, el beso de la vida, la conciencia, el helicóptero, el hospital, la sala de espera.

Los doctores me dijeron esa noche que era improbable que Nick pudiera caminar de nuevo pero yo no les creí en ese momento. Lo que pasó fue que se lanzó desde el muelle y su cabeza se golpeó contra un banco de arena. No entendí, probablemente no quería entender. No solo se rompió su cuello, también se había sumergido, y en un par de días desarrolló una neumonía. Recuerdo estar contando los tubos que el tenía mientras yacía inconsciente en cuidados intensivos durante nueve días. Los tubos se redujeron de quince a ninguno a medida que el se recuperaba lentamente, pero permanecía paralizado de la nuca para abajo, incapaz de hablar hasta que no le quitaron de su garganta el tubo de la traqueotomía y su pulmón empezó a mejorar.

Permaneció en cuidados intensivos en Toulon durante siete semanas hasta que estuvo lo suficientemente fuerte para poderlo llevar en una ambulancia aérea a la unidad nacional vertebral del hospital Store Mandeville cerca de Aylesbury en Buckinghamshire. Fue en ese momento que la realidad entró a la casa. Yo nunca le había dedicado ni un pensamiento a la gente que veía en sillas de ruedas, quiénes eran y cómo habían llegado a ese estado. Acostumbraba a desviar mis ojos en la calle cuando veía a alguno de ellos en su silla, como si pudieran ser contagiosos. No podía imaginarme una vida sin extremidades, incontinente, con poca independencia.

En Store Mandeville me humillé al notar la capacidad de recuperación y las caras públicas de todos los pacientes que vi. Y Nick era todavía Nick, más delgado, pero con el mismo sentido de humor. Lo diferente era que no podía moverse. Y con el tiempo uno se debe acostumbrar a ello, aprender a desocupar el pato, ayudar a liberar la presión, aplicarle inyecciones, subirlo y bajarlo del automóvil, cortarle la comida, darle un sorbo, encenderle un cigarrillo. La lista es interminable, pero al final se vuelve de importancia secundaria y uno termina por no notarlo.

Durante ese tiempo, yo cambié. Siempre había sido egoísta. Todavía lo soy, pero empecé a pensar en los demás y a apreciar las pequeñas cosas de la vida. Empecé a tomar fotografías de otras personas. Encontré que estando detrás de un lente era una gran forma de esconder mis lágrimas y evitar conversaciones y pensamientos sobre mi hijo. Siempre he tenido una mente inquisidora y la fotografía me ayudó a ver el mundo de forma diferente. Era una manera de hacer preguntas.

Nunca fotografié a Nick durante su rehabilitación. Yo quería pero él no. Así que después de haber sido dado de alta, regresé al hospital y empecé a tomar fotos. Store Mandeville es la unidad vertebral más grande de Inglaterra, con 120 pacientes. Los grados de parálisis dependen de los niveles y la severidad del daño en la espina dorsal. Un parapléjico tiene una parálisis parcial o total de su cuerpo inferior mientras que un tetrapléjico, o cuadrapléjico, no puede además mover sus manos y brazos. Allí, la mayoría de los pacientes pasan por procesos de rehabilitación después de sus accidentes y los otros son aceptados con múltiples problemas, especialmente urinarios. Comúnmente un admitido permanece por cerca de ocho meses, aprendiendo a manejar sus discapacidades y volviendo a practicar muchas de sus funciones de actividad diaria. El programa es lento, de la cama a la silla de ruedas, aprendiendo a alimentarse de nuevo por su propia cuenta y sobreponiéndose a muchas adversidades mientras deben soportar la indignidad de la incontinencia y de ser bañados como un bebé.

Poco a poco mis fotografías fueron avanzando. Quería mostrar cómo en un instante, por un simple accidente, la vida de una persona se transforma. Y los accidentes suceden de unas formas inesperadas e inocentes: cayéndose de las escaleras, resbalándose en el baño, tropezando en el pavimento, una turbulencia aérea, la lista es interminable; es muy fácil quedar paralítico. Quería que los espectadores sintieran la pena que siento como padre. Quería que ellos vieran las clases de operaciones que mi hijo tuvo y que entendieran mejor la vida de un discapacitado. Algunas de mis preguntas han sido muy personales para ser preguntadas, y la cámara ayudó a responderlas.

Nick, vive hoy en su apartamento con un ayudante. No ha habido mejoría en su movilidad desde el momento del accidente hace dos años y la probabilidad que esto suceda permanece muy remota. Nuestra relación ha cambiado a medida que él se adapta a su nueva vida. El tiempo que pasamos juntos es más precioso para ambos y, aunque a veces falta la espontaneidad, también es deliciosamente impredecible. Nos vemos cuando queremos, más que por obligación. Gozamos de nuestra compañía y, aunque él es mi hijo, también es ahora mi mejor amigo.

Tomado de Granta
Traduccion Libre de Juan Manuel Wills

martes, 5 de agosto de 2008

Revista Granta

Esta publicación inglesa que llegó recientemente a su edición número 100 es una de las mejores posibilidades para leer excelentes autores, clásicos y contemporáneos -pero todos vivos- en ensayos, cuentos, narraciones que giran alrededor de un tema central seleccionado por el editor. Desde que la descubrí, hace unos 5 años, por alguna nota en la que era mencionada por Andres Hoyos en el Malpensante, la he disfrutado de manera especial y siempre estoy a la expectativa de su llegada. La única desventaja, para nosotros los hispano-parlantes, es el idioma, dado que todas sus contribuciones están escritas en ingles o traducidas a ese idioma. Aunque, he encontrado ocasionalmente en la Librería nacional, ediciones en español.

La recomiendo ampliamente si quieren pasar unos momentos de lectura muy amenos.