El problema es no poderse desconectar del "smartphone"
Muchos me preguntan: ¿por qué siendo tan entusiasta con las nuevas tecnologías de información, en ser el primero o uno de los primeros en utilizarlas y en promoverlas, aún utilizo mi teléfono “flecha” sin siquiera dar indicios de cambiarlo?
Quisiera compartir las razones - ¿extrañas?- que por varios años han acompañado esta decisión sin dejarme vencer por la presión social, la publicidad de las multinacionales o las ganas de tenerla.
