La semana pasada se caracterizó por ser un momento de emociones muy intensas para la familia. La habíamos arrancado muy bien al regresar del festival del Mono Núñez en Ginebra, Valle y que como siempre se esforzó por enfatizar varios de los matices buenos que tiene la gran mayoría de los colombianos. Dedicación a una profesión, en este caso la musical, amor por el país, desprendimiento para compartir emociones, deseos de todos por trabajar por un mejor país, y un público ansioso de disfrutar todas estas buenas muestras. Después de estos días especiales se alimenta el alma con optimismo, se abriga la esperanza de una nueva Colombia por la gran cantidad de jóvenes que se ven dedicados a trabajar por ella y porque no se encuentra una sola manifestación de agresiones violentas o de enfrentamientos desafortunados. Y el martes continuando con la tónica de admirar la juventud nos preparamos con un grupo de amigos para recibir una cátedra sobre literatura latino americana y en particular sobre nuestro gran autor García Márquez de un par de jóvenes profesionales(Lina y Juliana) que dominan el tema con conocimientos profundos y una charla amena y didáctica. Nos empezaban a mostrar un proceso de reflexión interesante sobre las características del realismo mágico, ese famoso término acuñado por Arturo Uslar Pietri, que definió una muy importante época del desarrollo de la literatura de nuestro continente y cuyos principales exponentes fueron Miguel Ángel Asturias y Alejo Carpentier, como precursores y García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa y tantos otros como sus mas fieles representantes. Para aportar a la presentación iniciamos analizando el maravilloso discurso de recepción del Premio Nobel en 1982 por parte del extraordinario escritor de Aracataca con esa espectacular introducción en la que hace referencia al navegante florentino,acompañante de Magallanes en su primer viaje y que describe lo que vio a su paso por la América meridional.
domingo, 8 de junio de 2008
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)